Lealtad Política

Mónica Banegas Cedillo

Se define como la pertenencia a un grupo; es la vigencia de un mecanismo de conocimiento, respeto y acatamiento de una serie de normas de pensamiento y comportamiento.

La lealtad política con frecuencia es conflictiva con otros sistemas de lealtades, por su carácter abarcativo y su tendencia excluyente. La lealtad como obligación; es con las grandes mayorías, con las necesidades de los gobernados, pero sobre todo con el cumplimiento de las leyes. En contraste, la lealtad que cierta clase política reclama; para nada consiste en mantenerse en el poder, a toda costa y a todo precio.

Quien gobierna está inmerso en una situación de poder con un carácter relacional doble; de los gobernantes a los gobernados y viceversa. Lo primero implica la protección; y lo segundo, obediencia. Sin embargo, desde la doctrina la lealtad política es el deber de obedecer las leyes, no a las personas. Bien hace el gobierno en respetar la lealtad a la ley y a la justicia.

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La Integridad Electoral

Mónica Banegas Cedillo

Las elecciones en regímenes democráticos, son uno de los procesos más significativos, porque los ciudadanos expresan sus preferencias a quien deberá gobernarlos. La comunicación política es el uso de los artefactos retóricos más importantes de las elecciones de la era moderna.

Las campañas buscan generar un clima político, propicio para el ejercicio del voto, jerarquizar temas relacionados con la problemática social y construir una imagen positiva del candidato. Las campañas facilitan la relación entre los medios informativos, la opinión pública, los políticos, y permite a los ciudadanos expresar sus preferencias en torno a quienes deberían gobernarles.

En el informe de la Comisión Global, se establece que las elecciones para que cumplan los requisitos de integridad, deben fortalecer las relaciones entre los gobiernos y los ciudadanos; los gobiernos de ideas a fines; entre organismos electorales; entre organismos de la sociedad civil tantos nacionales como internacionales y; entre financistas. Por su lado los gobiernos deben construir y fortalecer un Estado de Derecho que garantice que todos cuenten con recursos jurídicos que permitan ejercer sus derechos electorales.

CPCCS por voto popular

Mónica Banegas Cedillo

Luego del pronunciamiento de los ecuatorianos en la Consulta Popular, la Asamblea Nacional reformó el artículo 207 de la Constitución, disponiendo que los consejeros sean elegidos por sufragio universal, directo, libre y secreto. El 23 de marzo el Consejo Electoral declaró el inicio del periodo electoral; acatando el pedido ciudadano en las urnas, se aprobó el Instructivo para la recepción de postulaciones y verificación de requisitos de los candidatos.

En la búsqueda de mejores alternativas para fortalecer la Democracia, promover la participación ciudadana y despartidizar los organismos de control, se propone que los aspirantes, por un lado acrediten trayectoria en organizaciones sociales, y lucha contra la corrupción; y por otro, no sean afiliados, adherentes o dirigentes de organizaciones políticas, durante los últimos cinco años, o hayan desempeñado dignidad de elección popular en el mismo lapso.

Tal como está planteado, lo social se levantaría como una nueva opción política. La meritocracia de los consejeros ganadores de concursos públicos de méritos y oposición, sería cambiada por la legitimidad del voto popular. La democracia participativa propia de la sociedad civil, dará paso a la democracia representativa más ajustada de la clase política; porque los candidatos deberán apostar a la movilización de una gran estructura nacional para conseguir una curul en el nuevo CPCCS.

Democracia Interna

Mónica Banegas Cedillo

Si los ciudadanos tienen derecho a elegir y ser elegidos y, por tanto, a acceder al poder político y a participar en la conducción del Estado; los partidos deben descartar la cooptación y elegir las candidaturas democráticamente. La lógica que se aplica al sistema democrático de los estados, debe aplicarse a los asuntos internos de las organizaciones políticas. El objetivo es que sus adeptos tengan el derecho, a través de consensos y elecciones libres de escoger a sus dirigentes y a quienes los van a representar en la lid electoral.

Como los ciudadanos de una nación están facultados para votar por sus dignatarios, los miembros de un partido tienen el derecho de elegir o rechazar a sus líderes y candidatos. Es urgente eliminar los impedimentos que llevan a los dirigentes a actuar sin frenos y sin límites. La representación debe ser paritaria, de hombres y mujeres, de jóvenes y adultos, en la nominación y designación de las candidaturas, y en sus instancias de dirección y decisión.

La organización interna fortalece la democracia como la mejor forma de gobierno. Las experiencias que van dejando los procesos electorales adaptan la normativa a las nuevas exigencias. Se debe corregir, rectificar, fiscalizar e incluso sancionar a las organizaciones que no cumplan con los preceptos constitucionales, legales y legítimos de la democracia interna.

Campañas en Democracia

Mónica Banegas Cedillo

Las campañas electorales son definidas como esfuerzos competitivos hechos por los candidatos y los partidos políticos, para ganar el apoyo de los electores en el periodo que precede a una elección. Los candidatos recurren a una diversidad de técnicas para atraer votantes, desde comparecencias en público y mítines hasta el uso de publicidad en los medios masivos de comunicación.

Tradicionalmente se ha utilizado más la campaña denominada de -tipo ascenso progresivo-, sin embargo, la doctrina ha establecido que cada vez más se va estandarizando la forma de llevar a cabo las campañas con tres métodos; campaña relámpago, campaña pasó a paso y campaña -stop and go-, pare y siga.

Uno de los objetivos en la campaña electoral es, captar la atención de la mayor cantidad de votantes, con respecto a la importancia de sus ideas que constan en su plan de trabajo, para que sean transmitidas a la comunidad y llegar a la mayor cantidad de personas en un plazo determinado.

El resultado final es conseguir electores cautivos que no solo son para conocer al candidato, sino fundamentalmente enfocado hacia las ideas que éste promueve, a través de la promesa, soporte de la misma y tono comunicacional.

Democracia directa en la región

Mónica Banegas Cedillo

Latinoamérica ha tenido un importante avance en sus valores y prácticas democráticas, existe un tendencia que se ha consolidado en la región, sobre todo con una normativa constitucional que ha permitido, desde los años 90, que se introduzcan mecanismos de democracia directa que han introducido novedosos cambios en los sistemas electorales, en la legislación y en la práctica electoral.

Entre los nuevos mecanismos de democracia directa encontramos plebiscito, referéndum, consultas e iniciativas populares, revocatoria de mandato que son reconocidos por los ciudadanos, y es en donde ellos opinan o deciden sobre diferentes asuntos de interés público, a través del sufragio universal y secreto.

Las desventajas planteadas de estos mecanismos, sobretodo en los países en los que el voto es voluntario, es que se puede contar con una participación ciudadana reducida, lo que ocasiona poca legitimidad de las decisiones tomadas.

Los mecanismos de democracia directa permiten entre otras cosas: incentivar la participación ciudadana, promover una cultura política donde todos los sujetos se involucran en los ámbitos públicos, legitimar las decisiones, transparentar la política, y fortalecer la relación entre ciudadanos y políticos. Para ello, los políticos y las instituciones deben fortalecer la cultura política.

Política para Millennials

Mónica Banegas Cedillo

Nacieron entre 1981 y 1995 y se espera que sean el 75 % de la fuerza laboral en 2025, según varios informes globales. Se hicieron adultos antes de la crisis, en plena bonanza económica, por ello su poder adquisitivo; sucedió en el cambio del milenio, por eso su nombre. Los Millennials están conectados 24/7, 24 horas al día, 7 días a la semana; porque sus relaciones fundamentales están en Facebook o WhatsApp. Si de informarse se trata, prefieren el Twitter y para compartir sus viajes y comidas optan por Instagram.

Aquí el reto para las organizaciones políticas; porque este segmento singular de la población, es sin duda, una generación políticamente independiente y hasta indecisa. No creen en los partidos de conformación y estructura tradicional; que poco o nada les comunica y peor aún, los convence. Ellos se relacionan en la red, influyen, deciden y enseñan, incluso a quienes los gobiernan investidos por el voto en las urnas. Su lema es participar para decidir.

En fin, se requieren de una nueva participación política, digital y móvil. De una innovadora relación entre las organizaciones políticas y los millennials. Es claro que, el uso adecuado, oportuno y creativo de la tecnología ya no es una elección para el que hace política; es por defecto una obligación. Ellos usan sus dispositivos móviles; se comunican, organizan y actúan en las redes; son influencers, son activistas, son militantes digitales.

La política es masculina

Mónica Banegas Cedillo

Aunque la condición de género no debe primar por encima de la preparación de la persona; la política sigue dándose en un terreno fuertemente masculinizado. Que las mujeres hayamos conseguido visibilidad en espacios políticos ya no es suficiente, mucho menos los cambios en los morfemas lingüísticos de -el por la-.

Ya no son tiempos para demostrar que podemos gobernar, decidir, dirigir y mandar; ya lo hemos hecho. Sin duda se ha conseguido que haya más representación que antes; pero una cosa es la representación y otra muy distinta el espacio real de decisión que tenemos dentro del partido y del gobierno.

No existe reconocimiento real de la mujer en la arena política; porque la equidad es incierta y la política sigue siendo cosa de hombres a pesar del -la- y no -el-. Max Weber define el carisma como cualidad necesaria; cualidad que sigue sujeta al género.

Algunos progresos como las cuotas de paridad, las acciones afirmativas, la alternabilidad, la secuencialidad y otras reglas; constituyen intentos válidos pero no suficientes para atenuar la desigualdad. A pesar de ello, lo masculino absorbe la política; cuya élite sigue siendo terreno hostil para las mujeres. Fin del comunicado.

Cambio generacional

Mónica Banegas Cedillo

La política ecuatoriana necesita un cambio generacional, para ello, se debe emprender la formación de nuevos jóvenes líderes, de una manera plural y democrática, a fin de que ellos recuperen el interés y tengan como ideales una política honesta, con misión y visión de aportar al desarrollo de la sociedad.

En este cambio generacional el rol que desempeñen los partidos y movimientos políticos es fundamental porque se han convertido en mediadores entre la sociedad y el Estado; y justamente por esto, deben ser garantes del sistema democrático de representación de una forma diversa, convirtiéndose efectivamente en un instrumento de participación de los y las jóvenes.

En política no hay vacantes, no hay espacios vacíos, el poder y el gobierno los han ocupado aquellos que sí se han atrevido a entrar en política. Es por ello que los jóvenes no deben ser pasivos y esperar a que les llamen, es momento de que ellos se tomen los partidos y movimientos políticos para desde ahí, con nuevas propuestas liderar el cambio que el país necesita.

Es momento de dar ese gran salto en donde los jóvenes pasen de ser electores a ser elegidos; ellos son la mayor parte del padrón electoral del país y están en capacidad de poner a los nuevos gobiernos locales: alcaldes, prefectos, presidentes de juntas parroquiales. Los jóvenes no están para rellenar listas, hoy los jóvenes deben liderarlas.

Deportaciones

Mónica Banegas Cedillo

Las condiciones sociales y económicas de nuestro país han llevado a muchos de nuestros compatriotas tomen la difícil situación de migrar para de esta forma buscar mejores condiciones de vida para sus familias.

El salir del Ecuador hacia otros países, en muchos casos, no ha sido con un estatus migratorio adecuado, lo que ha generado conflictos sociales graves, como  por ejemplo: aceptación de condiciones laborales adversas con un salario por debajo de lo que permite la Ley, pero aun así han salido adelante y con el pasar del tiempo han llevado a su esposa, hijos, hermanos o a su vez han formado familias en los países que los han acogido.

Actualmente, debido a las políticas migratorias de Estados Unidos la deportación de migrantes se ha incrementado porque de una forma más rápida identifican a los indocumentados, causando un nuevo conflicto social que es la separación familiar, detención en diferentes centros de inmigración.

El final en muchos casos es la deportación, la misma que deja en desolación y desorientación a los ecuatorianos que son obligados a retornar; pero el Estado ecuatoriano cuenta con un plan para que puedan acceder a diferentes beneficios a fin de que sus condiciones mejoren. Como familiares y amigos debemos sensibilizarnos y solidarizarnos para que puedan reinsertarse en nuestra sociedad.